Un innovador material está revolucionando la industria de la construcción en Chile. Con el nombre comercial de HormiECO, EcoAZA y Polpaico han dado un paso decisivo al transformar la escoria negra residual del proceso siderúrgico en un hormigón sostenible, reduciendo significativamente la dependencia de áridos pétreos.
Este nuevo producto permite disminuir en un 50% el uso de áridos tradicionales, lo que se traduce en la potencial conservación de 60.000 toneladas de este recurso y en la reducción anual de 360 toneladas de CO₂. Estos ahorros ambientales equivalen, por encima ejemplo, a plantar 16.000 árboles cada año, evidenciando el impacto positivo del desarrollo circular en la industria.
La apuesta por reutilizar la escoria negra no solo optimiza la cadena de producción, sino que también abre la puerta a una economía circular en el sector de la construcción. Con una capacidad proyectada de generar hasta 300 mil metros cúbicos de hormigón, el material podría suplir cerca del 15% de la demanda anual en la Región Metropolitana, lo que equivale a construir un edificio de referencia o extender 200 kilómetros de carretera en pocos años, según destacó Pablo Castro, jefe de Asesoría Técnica, Innovación y Desarrollo en Polpaico Soluciones.
Además de sus beneficios ecológicos, HormiECO ha sido reconocido a nivel nacional e internacional. El premio “Construye Acción” otorgado por el Green Building Council en 2024 y su destacada participación en ferias como Edifica 2024 y eventos organizados por el Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile, consolidan al producto como un referente en sostenibilidad y eficiencia en el uso de recursos.
Eduardo García, Gerente de Hormigones en Polpaico Soluciones, subrayó que el desarrollo de HormiECO no solo impulsa la innovación en la construcción, sino que también genera un efecto multiplicador en la economía circular, beneficiando tanto al medio ambiente como a la sociedad. Además, la reciente actualización de la norma NCh 163:2024, que ahora contempla áridos artificiales, respalda y fomenta el uso de esta alternativa sustentable, marcando una nueva era en la regulación y práctica de la construcción responsable.









