Santiago, Chile. Con una inversión de USD 39,2 millones, el Ministerio de Agricultura presentó oficialmente uno de los proyectos más ambiciosos para transformar el sector agropecuario nacional. La iniciativa busca masificar la agricultura y ganadería regenerativa mediante una alianza público-privada que reunirá a más de 30 instituciones del Estado, la academia, el sector financiero, empresas y organizaciones de la sociedad civil.
El programa, denominado «Escalamiento de prácticas regenerativas para la recuperación y mejoramiento de los suelos, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados en el sector agropecuario chileno», será ejecutado entre 2026 y 2030 y contará con la coordinación del Ministerio de Agricultura, a través de ODEPA e INDAP, la asistencia técnica de la FAO y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Una inversión para fortalecer la competitividad del agro chileno
El proyecto contempla una inversión total de USD 39,2 millones, de los cuales USD 6,6 millones corresponden a aportes del GEF y USD 32,5 millones provienen de cofinanciamiento nacional público y privado.
Según sus impulsores, por cada dólar aportado por el GEF se movilizarán cerca de cinco dólares de inversión nacional, consolidando una de las mayores alianzas colaborativas impulsadas en el sector agropecuario chileno.
Agricultura regenerativa para enfrentar el cambio climático
La iniciativa busca acelerar la transición hacia modelos productivos que permitan recuperar los suelos, conservar la biodiversidad y fortalecer los servicios ecosistémicos, respondiendo a los desafíos del cambio climático y a las crecientes exigencias de sostenibilidad de los mercados internacionales.
Actualmente, cerca de la mitad del territorio chileno presenta algún grado de degradación de sus suelos, situación que afecta la productividad agrícola y la resiliencia de los ecosistemas.
En este contexto, la agricultura regenerativa se posiciona como una estrategia para mejorar la fertilidad del suelo, reducir la dependencia de insumos de origen fósil y aumentar la capacidad productiva de los predios agrícolas.
Pilotos en nueve regiones y ocho rubros productivos
Como parte del proyecto, se implementarán experiencias piloto en 40 predios distribuidos entre las regiones de Coquimbo y Aysén, abarcando una superficie de 26.509 hectáreas.
Las acciones se desarrollarán en ocho sectores productivos estratégicos: olivicultura, vitivinicultura, fruticultura, cereales, hortalizas, producción de leche, ganadería bovina y ganadería ovina.
Estas experiencias permitirán generar evidencia científica sobre la viabilidad técnica, económica y ambiental de las prácticas regenerativas en condiciones reales, información que servirá para fortalecer futuras políticas públicas e instrumentos de fomento.
Cuatro ejes para transformar el sector agropecuario
El programa contempla cuatro líneas estratégicas de trabajo:
- Fortalecer las políticas públicas y la gobernanza para impulsar la agricultura regenerativa.
- Desarrollar nuevos mecanismos de financiamiento para acelerar la transición productiva.
- Implementar pilotos demostrativos en distintas regiones del país.
- Potenciar la generación de información, investigación y capacitación para productores y comunidades rurales.
Más de 1,8 millones de toneladas de CO₂ podrían mitigarse
Entre las principales metas del proyecto destacan:
- 26.509 hectáreas bajo manejo regenerativo.
- 1,87 millones de toneladas de CO₂ equivalente mitigadas durante un horizonte de 20 años.
- 2.170 beneficiarios directos, con una participación mínima del 40% de mujeres.
- Validación de prácticas regenerativas en ocho rubros productivos y nueve regiones del país.
Sector público, privado y financiero impulsan la transformación
Durante el lanzamiento oficial, autoridades del Ministerio de Agricultura, FAO, ODEPA e INDAP destacaron el carácter colaborativo de la iniciativa y el papel que desempeñarán tanto el sector privado como las entidades financieras en la transformación del agro chileno.
En la actividad también participaron representantes de Rabobank, reconocido por su especialización en financiamiento agrícola, y Viña Santa Emiliana, referente internacional en producción orgánica y regenerativa, quienes coincidieron en que la sostenibilidad será un factor determinante para la competitividad del sector en los próximos años.
La iniciativa busca posicionar a Chile como un referente en producción agroalimentaria sostenible, promoviendo sistemas agrícolas capaces de responder a los desafíos climáticos, mejorar la productividad y fortalecer el desarrollo de los territorios rurales.









