El turismo está evolucionando. Hoy, los viajeros no solo buscan comodidad y lujo, sino que exigen opciones que respeten el medioambiente. En este entorno, la industria hotelera enfrenta el desafío de implementar medidas sustentables que minimicen su impacto y a la vez aporten valor a la experiencia de los huéspedes.
Según Javier Giles, subgerente general de Hotel Courtyard Santiago Las Condes, la sostenibilidad no es solo una tendencia, sino una apuesta por el futuro: “No se trata solo de cumplir con normativas, sino de una decisión estratégica que mejora la rentabilidad y fortalece la resiliencia de los hoteles a largo plazo”.
Tres claves para una estadía más ecológica
Los hoteles pueden adoptar diversas estrategias para optimizar el uso de recursos y operar de manera más eficiente. Estas son algunas de las más efectivas:
Gestión eficiente de la energía
Apagar luces y dispositivos eléctricos al salir de la habitación es una acción simple pero crucial. La iluminación LED y los sensores de movimiento en áreas de menor tránsito también ayudan a reducir el consumo.
Ahorro de agua
Reducir el tiempo de las duchas y utilizar cabezales de bajo flujo (7.5 litros por minuto en lugar de los 12-15 litros tradicionales) puede marcar la diferencia. Además, la instalación de inodoros de doble descarga optimiza el uso del agua.
Consumo responsable
Elegir ingredientes orgánicos, comprar productos certificados y ofrecer opciones de alimentación vegana en los menús son medidas clave para reducir la huella ambiental.
Compromiso con la sustentabilidad: un modelo a seguir
El Hotel Courtyard Santiago Las Condes ha sido reconocido con el Sello S de Sustentabilidad Turística de Sernatur, una certificación que avala su compromiso con el medioambiente. Desde 2016, el hotel ha implementado diversas iniciativas para transformar su operación:
Energía renovable: uso de fuentes limpias para reducir las emisiones de carbono.
Huerto sustentable: abastece el bar del hotel con ingredientes frescos y minimiza el transporte de insumos.
Eliminación de plásticos: botellas de agua plástica han sido reemplazadas por jarras de vidrio reutilizables.
Gestión de residuos: conversión de desechos orgánicos en compost para enriquecer el suelo.
“Este proceso ha sido un aprendizaje constante. Implementar la sustentabilidad no solo mejora nuestro impacto ambiental, sino que también transforma la manera en que operamos y nos relacionamos con nuestros huéspedes”, concluye Giles.
Con estas iniciativas, la industria hotelera demuestra que es posible ofrecer experiencias de calidad sin comprometer el futuro del planeta. El turismo del mañana será sostenible o no será.


